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sábado, 3 de junio de 2017

Personaje del mes: Moisés

Hijo de Amram y Jokebed, hermano de Aarón y Miriam, de la tribu de Levi que, según el relato de Éxodo (siglo XIII a. C.), liberó al pueblo judío de la opresión a que se veía sometido por Egipto conduciéndoles por el desierto hacia la Tierra Prometida de Israel, aunque murió sin poder entrar en ella (según la tradición bíblica vivió 120 años y fue a la edad de 80 cuando se enfrentó al faraón).

Fue el autor de los fundamentos de la ley judaica que está contenida en los cinco libros del Antiguo Testamento que forman el Pentateuco (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) y que constituyen la Thora (“Ley” o “Enseñanza”) de los judíos.


La Era de Moisés

Uno de los hijos de Jacob (descendiente de Abraham), llamado José, que fue vendido como esclavo al Faraón de Egipto, consiguió, en la corte de este rey, tal prestigio y autoridad que llegó a ser virrey de Egipto y en calidad de tal llamó a sus hermanos y les dio el país de Gersén para que lo cultivaran y vivieran de sus productos. De este modo, los israelitas se hicieron tan numerosos que los reyes de Egipto temerosos de su importancia los sometieron a dura servidumbre, acabando por decretar la muerte de todos los hijos varones que nacieran en aquel pueblo.

El relato bíblico (Éxodo II, 1-10) hace de Moisés un judío de la tribu de Leví recogido por la hija del Faraón en los juncos del Nilo, donde su madre le había depositado para conmover a la princesa y salvar al niño de una persecución idéntica a la de Herodes.

Sin embargo, otras fuentes afirman que Moisés fue un sacerdote de Osiris.

Años de formación

Criado en la corte de los faraones recibió instrucción en asuntos religiosos, civiles y militares. Al comienzo de su edad adulta y en defensa de un hebreo, cruelmente maltratado, mató a un egipcio. Este fue el motivo por el que tuvo que huir al desierto (Midiam, en el noroeste de Arabia) donde se convirtió en pastor y se casó con Séfora con quien tuvo dos hijos: Eliécer y Gerson.

Moisés en Midiam

Un día, mientras cuidaba las ovejas en el desierto, Moisés vio que un montón de espinas ardían entre llamaradas pero no se quemaban. Lleno de curiosidad, se acercó para ver qué era lo que pasaba y una voz le dijo: “Moisés, Moisés, quítate las sandalias porque el sitio que estás pisando es sagrado”.

Le preguntó: ¿Quién eres Tú, Señor?

La voz le respondió: Yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. He oído las lamentaciones de mi pueblo de Israel y he dispuesto bajar a ayudarle. He dispuesto liberarle de la esclavitud de Egipto y llevarle a una tierra que mana leche y miel. Yo te enviaré al faraón para que os deje salir en libertad.

Moisés preguntó: Señor, y si me preguntan cuál es tu nombre, ¿qué les diré?

El Señor le respondió: Yo soy Yahvé (Aquel que crea). Yo soy el que soy. Irás a los israelitas y les dirás: “Yahvé, que es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, me envía a vosotros”.

Luego reunirás a los ancianos de Israel, y con ellos irás al faraón a pedirle que deje salir libre al pueblo. El faraón se negará pero yo haré toda clase de prodigios para que os deje salir”.

Moisés dijo al Señor: ¿Y qué demostración les voy a hacer para que sepan que voy de parte de Dios?

El Señor le respondió: Echa al suelo tu vara de pastor. Moisés lanzó al suelo su vara o bastón que se convirtió en serpiente.

Dios le dijo: Toma la serpiente por la cola. La agarró y se volvió otra vez bastón.

Dios le dijo: ésta será una de las señales con las cuales yo te voy a apoyar para que te crean.

Moisés le dijo a Nuestro Señor: “Yo tengo dificultad para hablar. ¿Por qué no mandas a otro?”. El Señor le dijo: “Tu hermano Aarón, que sí tiene facilidad para hablar, te ayudará”.

Moisés se volvió a Egipto y junto con su hermano Aarón reunió a los ancianos de Israel y les contó lo que le había mandado el Señor Dios. Y convirtió el bastón en serpiente para demostrarles que venía de parte de Dios.

Moisés y el faraón

Fue Moisés con su hermano Aarón a la corte del faraón Ramsés II a solicitar la marcha del pueblo de Israel. Ramsés II, considerado un Dios, negó la existencia de Yahvé y no autorizó la partida de los israelitas.

Moisés clamó a Dios y Dios le escuchó mandando diez terribles plagas a Egipto (agua que se convirtió en sangre, ranas, mosquitos, tábanos, peste para el ganado, ulceras en el cuerpo, granizo para los cultivos, langostas, tres días de tinieblas y por último la muerte de todos los primogénitos de Egipto).

Camino del Sinaí

Tras la muerte de su primogénito, el faraón permitió la salida de los israelitas (se estima que unas 15.000 personas). Al quinto día de la marcha, el faraón decidió salir en su búsqueda, acosándoles cerca del Mar de Papiros (Sea Reed, mar de papiros, probablemente un lago, erróneamente identificado como Mar Rojo). En este punto y por indicaciones de Yahvé, Moisés tocó con su bastón las aguas que se abrieron creando un camino por el que escapar de los egipcios.



Una vez que el pueblo cruzó el mar, Moisés tocó de nuevo con su bastón y las aguas se cerraron ahogando a sus perseguidores. En ese día, el pueblo aumentó su fe en Dios y creyó en Moisés, su profeta, dirigiéndose con él al monte Sinaí.

Durante los 40 años que permanecieron en el desierto, el pueblo sufrió terremotos, plagas, incendios, sequías y guerras con los pueblos nativos de Palestina. Faltó agua y comida siendo Yahvé quien proveyera del maná necesario para alimentarse.

El pacto en el Sinaí

Al llegar al pie del monte Sinaí, Moisés subió a la cima y tras 40 días y 40 noches recibió dos tablas de piedra en las que estaban escritos los Diez Mandamientos que a partir de entonces constituyeron las leyes fundamentales de los hebreos.

De esta manera se dio forma a la religión judía: una alianza entre el único Dios (Yahvé) y el pueblo hebreo, que en adelante se mantendría fiel al monoteísmo fundado por Abraham; y un conjunto de leyes que incluían el culto del «Arca de la Alianza» (recipiente sagrado que contenía las tablas originales de los Diez Mandamientos), la instauración del clero y diez mandamientos de orden moral y religioso.

Desde el Sinaí a Transjordan

El pueblo de Israel continuó camino a la Tierra Prometida y a los 40 años desde su marcha de Egipto bajo la dirección de Moisés, llegaron al fin a Canaán. Yahvé permitió a Moisés divisar la Tierra Prometida, desde la cima del monte Nebó (hoy Jordania), y después de esta visión murió. Sin embargo, ya había entregado el liderazgo del pueblo a Josué (hijo de Aarón).

Moisés el hombre

Moisés, profeta y legislador hebreo, fundador de Israel o del pueblo judío. También el Islam, que le llama Musa, le venera. La historia de su vida se relata sobre todo en los libros Éxodo y Deuteronomio del Antiguo Testamento.

Bien conocido en el cristianismo, se le menciona con frecuencia en el Nuevo Testamento. En la transfiguración de Cristo, Moisés representa la Ley. La obra de Moisés es el Pentateuco, la Thora, la Ley. Formuló el decálogo y medió en el pacto del Sinaí estableciendo una relación personal con Dios.

Personaje sagrado para los hebreos, se le considera el más grande de los profetas, al que nadie puede eclipsar salvo la figura de Jesucristo al que presagió.


Gracias maestro por tus enseñanzas.

sábado, 27 de mayo de 2017

La naturaleza de la realidad

Conversación entre Rabindranath Tagore y el profesor Albert Einstein, que sostuvieron una tarde del 14 de julio de 1930, en la residencia del profesor en Kaputh.



Einstein: ¿Cree usted en lo divino aislado del mundo?

Tagore: Aislado no. La infinita personalidad del Hombre incluye el Universo. No puede haber nada que no sea clasificado por la personalidad humana, lo cual prueba que la verdad del Universo es una verdad humana.

He elegido un hecho científico para explicarlo. La materia esta compuesta de protones y electrones, con espacios entre sí, pero la materia parece sólida sin los enlaces interespaciales que unifican a los electrones y protones individuales. De igual modo, la humanidad está compuesta de individuos conectados por la relación humana, que confiere su unidad al mundo del hombre. Todo el universo está unido a nosotros, en tanto que individuos, de modo similar. Es un universo humano. He seguido la trayectoria de esta idea en arte, en literatura y en la conciencia humana.

Einstein: Existen dos concepciones distintas sobre la naturaleza del Universo: 1 El mundo como unidad dependiente de la humanidad, y 2 El mundo como realidad independiente del factor humano.

Tagore: Cuando nuestro universo está en armonía con el hombre eterno, lo conocemos como verdad, lo aprehendemos como belleza.

Einstein: Esta es una concepción del universo puramente humana.

Tagore: No puede haber otra. Este mundo es un mundo humano, y la visión científica es también la del hombre científico. Por lo tanto, el mundo separado de nosotros no existe; es un mundo relativo que depende, para su realidad, de nuestra conciencia. Hay cierta medida de razón y de gozo que le confiere certidumbre, la medida del Hombre Eterno cuyas experiencias están contenidas en nuestras experiencias.

Einstein: Esto es una concepción de entidad humana.

Tagore: Sí, una entidad eterna. Tenemos que aprehenderla a través de nuestras emociones y acciones. A través de nuestras limitaciones tomamos consciencia del Hombre Supremo, que no tiene limitaciones individuales.

La ciencia se ocupa de lo que no está restringido al individuo; es el mundo humano impersonal de verdades. La religión concibe esas verdades y las vincula a nuestras necesidades más íntimas, nuestra conciencia individual de la verdad cobra significación universal. La religión aplica valores a la verdad, y sabemos, conocemos la bondad de la verdad merced a nuestra armonía con ella.

Einstein: Entonces, la Verdad, o la Belleza, ¿no son independientes del hombre?

Tagore: No.

Einstein: Si no existiera el hombre, el Apolo de Belvedere ya no sería bello.

Tagore: No.

Einstein: Estoy de acuerdo con esta concepción de la Belleza, pero no con la de la Verdad.

Tagore: ¿Por qué no? La Verdad se concibe a través del hombre.

Einstein: No puedo demostrar que mi concepción es correcta, pero es mi religión.

Tagore: La Belleza es el ideal de la perfecta armonía que existe en el Ser Universal; y la Verdad, la comprensión perfecta de la mente universal. Nosotros, en tanto que individuos, no accedemos a ella sino a través de nuestros propios errores y desatinos, a través de nuestras experiencias acumuladas, a través de nuestra conciencia iluminada; ¿cómo, si no, conoceríamos la Verdad?

Einstein: No se puede demostrar que la verdad científica deba concebirse como verdad válida independientemente de la humanidad, pero lo creo firmemente. Creo, por ejemplo, que el teorema de Pitágoras en geometría afirma algo que es aproximadamente verdad, independientemente de la existencia del hombre. De cualquier modo, si existe una realidad independiente del hombre, también hay una verdad relativa a esta realidad; y, del mismo modo, la negación de aquélla engendra la negación de la existencia de ésta.

Tagore: La Verdad, que es una con el Ser Universal, debe ser esencialmente humana, si no aquello que los individuos conciban como verdad no puede llamarse verdad, al menos en el caso de la verdad denominada científica y a la que sólo Puede accederse mediante un proceso de lógica, es decir, por medio de un órgano reflexivo que es exclusivamente humano.

Según la filosofía hindú, existe Brahma, la Verdad absoluta, que no puede concebirse por la mente individual aislada, ni descrita en palabras y sólo es concebible mediante la absoluta integración del individuo en su infinitud. Pero es una verdad que no puede asumir la ciencia. La naturaleza de la verdad que estamos discutiendo es una apariencia - es decir, lo que aparece como Verdad a la mente humana y que, por tanto, es humano, se llama maya o ilusión.

Einstein: Luego, según su concepción, que es la concepción hindú, no es la ilusión del individuo, sino de toda la humanidad...

Tagore: En ciencia, aplicamos la disciplina para ir eliminando las limitaciones personales de nuestras mentes individuales y, de este modo, acceder a la comprensión de la Verdad que es la mente del Hombre Universal.

Einstein: El problema que se plantea es si la Verdad es independiente de nuestra conciencia.

Tagore: Lo que llamamos verdad radica en la armonía racional entre los aspectos subjetivos y objetivos de la realidad, ambos pertenecientes al hombre supra-personal.

Einstein: Incluso en nuestra vida cotidiana, nos vemos impelidos a atribuir una realidad independiente del hombre a los objetos que utilizamos. Lo hacemos para relacionar las experiencias de nuestros sentidos de un modo razonable.

Aunque, por ejemplo, no haya nadie en esta casa, la mesa sigue estando en su sitio.

Tagore: Sí, permanece fuera de la mente individual, pero no de la mente universal. La mesa que percibo es perceptible por el mismo tipo de conciencia que poseo.

Einstein: Nuestro punto de vista natural respecto a la existencia de la verdad al margen del factor humano, no puede explicarse ni demostrarse, pero es una creencia que todos tenemos, incluso los seres primitivos. Atribuimos a la Verdad una objetividad sobrehumana, no es indispensable esta realidad que es independiente de nuestra existencia, de nuestras experiencias y de nuestra mente, aunque no podamos decir qué significa.

Tagore: La ciencia ha demostrado que la mesa, en tanto que objeto sólido, es una apariencia y que, por lo tanto, lo que la mente humana percibe en forma de mesa no existiría si no existiera esta mente. Al mismo tiempo, hay que admitir que el hecho de que la realidad física última de la mesa no sea más que una multitud de centros individuales de fuerzas eléctricas en movimiento es potestad también de la mente humana.

En la aprehensión de la verdad existe un eterno conflicto entre la mente universal humana y la misma mente circunscrita al individuo. El perpetuo proceso de reconciliación lo llevan a cabo la ciencia, la filosofía y la ética. En cualquier caso, si hubiera alguna verdad totalmente desvinculada de la humanidad, para nosotros sería totalmente inexistente.

No es difícil imaginar una mente en la que la secuencia de las cosas no suceden en el espacio, sino en el tiempo, como la secuencia de las notas musicales. Para tal mente la cognición de la realidad es semejante a la realidad musical en la que la geometría pitagórica carece de sentido. Está la realidad del papel, infinitamente distinta de la realidad de la literatura.

Para el tipo de mente identificada con la polilla, que devora este papel, la literatura no existe para nada; sin embargo, para la mente humana, la literatura tiene mucho mayor valor que el papel en sí. De igual manera, si hubiera alguna verdad sin relación sensorial o racional con la mente humana, seguiría siendo inexistente mientras sigamos siendo seres humanos.

Einstein: ¡Entonces, yo soy más religioso que usted!


Tagore: Mi religión es la reconciliación del Hombre Suprapersonal, el espíritu humano Universal y mi propio ser individual. Ha sido el tema de mis conferencias en Hibbert bajo el título de «la religión del hombre».

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los Vedas y el Sánscrito

Los Vedas son una serie de escritos de carácter religioso, muy extensos y diversos, quizás los más antiguos que conocemos. La fecha de su composición no puede saberse con certeza. Unos hablan de 3000 años antes de Cristo, otros de 4000 o incluso de 6000. Parece que su antigüedad como textos sagrados sólo podría compararse con el I Ching en China o con algunas escrituras egipcias en piedra. Fueron escritos en una forma arcaica de Sánscrito que se llamaría Sánscrito Védico. Sin embargo, parece que antes se transmitieron oralmente durante generaciones. Lo cierto es que el ser humano en cualquier cultura desarrolló la escritura para reflejar los intercambios comerciales, no para fijar las verdades sagradas. Esto se haría más tarde.

La palabra “Veda” viene de la raíz sánscrita “Vid”, que significa “Conocimiento”. Este Conocimiento habría sido transmitido por el Divino o por seres divinos a yoguis o sabios en estado de profunda meditación. La lengua en la que apareció este Conocimiento se consideró lengua sagrada.

No está claro si en su forma primitiva fue utilizada como lengua hablada, aunque parece ser que podría haberlo sido dentro de la variedad de dialectos del norte de la India, y que fue llevada allí por el pueblo ario, que llegó en movimientos migratorios procedente de una zona que correspondería al actual Irán. Cuando se empezó a estabilizar, se mantuvo en círculos estrictamente religiosos. Las grandes epopeyas de la India, por ejemplo, están escritas en una lengua ya más evolucionada gramaticalmente, que se conoce como Sánscrito Clásico. Se ha comentado incluso que el origen del Sánscrito podría estar en los sonidos que produce la Kundalini cuando asciende por la médula espinal. No cabe duda de que el sistema sutil responde ante él mejor que ante ningún otro idioma.

Los lingüistas han clasificado al Sánscrito como lengua indoeuropea. Las lenguas indoeuropeas son 11 grupos dialectales que tendrían un origen común. El Sánscrito pertenece al grupo indoario, del que también derivan las actuales lenguas de la India, como marathi, hindi o bengalí.

Otros de estos grupos son el itálico, representado por el latín y sus derivados: italiano, español, portugués, francés..., el griego, o el germánico y sus derivados: inglés, alemán...; Por eso en cuanto a su estructura gramatical, el Sánscrito es una lengua muy similar al griego y al latín.

Los Vedas son cuatro:

* Rig Veda: contiene 1028 poemas de alabanza al Ser divino y sus poderes protectores.

* Sama Veda: conocimiento de las melodías.

* Yajur Veda: es un compendio de oraciones para ser usadas específicamente en rituales religiosos.

* Atharva Veda: es una colección de oraciones para que cualquier persona las pueda utilizar en su vida cotidiana (para superar una enfermedad, encontrar pareja, cultivar la paz mental, etc.)

Cada Veda consta de dos partes: las palabras de oración y/ o adoración, y la explicación de los rituales. Esta última parte se conoce con el nombre de Brahmanas.


Quien compilara y estructurara las palabras de los Vedas en cuatro colecciones forma parte del misterio. Aunque se habla del sabio Viasa, parece ser un nombre simbólico que no correspondería a un solo individuo.


miércoles, 5 de abril de 2017

Inner Peace Day - Valledupar (21/03/2017)

Inner Peace es un proyecto internacional en el que han participado cientos de miles de estudiantes de todo el mundo, durante años. El objetivo del proyecto es difundir un mensaje universal de paz, a través de la experiencia de la meditación en silencio.

El 21 de marzo es el equinoccio de primavera, cuando la naturaleza renace en todo su esplendor. No se podía haber elegido una fecha más apropiada para la celebración del dia mundial de la paz interior. En este dia, millones de estudiantes de todo el mundo se unen para expresar juntos, en el silencio interior de la meditación, el más puro de todos los deseos: la paz en el mundo.

Es un mensaje universal que rompen todas las barreras de nacionalidad, cultura, religión o clase social, creados por la mente humana. Una celebración pacifica compartida en miles de colegios del mundo, inspirada por la luz de grandes figuras como Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr., Shri Mataji Nirmala Devi y Nelson Mandela.

Este año en Colombia el evento se desarrolló en ciudades como Cartagena, Barranquilla, Valledupar, Ibagué, Villavicencio, Armenia, Manizales y Bogotá llegando a más de 3.000 personas en 26 instituciones educativas, donde su pudo compartir esta gran experiencia de meditación y paz interior.

Para más información visita las redes sociales de la asociación InnerPeaceDayFacebook, Youtube y Twitter.



REGISTRO FOTOGRÁFICO Y VÍDEOS DEL EVENTO EN VALLEDUPAR 

Colegio "Mi Edad de Oro"

Colegio "Mi Edad de Oro"

Liceo Gabriel Garcia Marquez
Liceo Gabriel Garcia Marquez

Liceo Gabriel Garcia Marquez

SENA Valledupar

SENA Valledupar

Universidad Popular del Cesar (Sociología)

Universidad Popular del Cesar (Derecho)

Universidad Popular del Cesar (Enfermería Superior)

VÍDEOS: COLEGIO "MI EDAD DE ORO" Y LICEO GABRIEL GARCIA MARQUEZ

Colegio "Mi Edad de Oro"


Colegio "Mi Edad de Oro"



Liceo Gabriel Garcia Marquez



sábado, 1 de abril de 2017

Musica clasica de la India para meditar

Desde antiguo se conoce que existe un sistema sutil compuesto por centros de energía (chakras) y canales (nadis) que recorren nuestro interior y a través de la meditación se pueden activar y tratar con la música, ya que las notas y las composiciones musicales pueden vibrar en sintonía produciendo equilibrio y bienestar.


La música clásica  de la India produce diferentes efectos como calmar, activar y aliviar la psique del oyente. Cuando la energía, vibraciones y frecuencia de la música coinciden con la de los chakras actúa y esto ayuda a fluir a la energía que nutre los centros. Los órganos conectados con los centros recuperan el equilibrio al restablecerse la unión con la energía primordial.



MEDITACIÓN CON MÚSICA DE SHENAI




EL SHENAI es un instrumento de viento de la familia de doble lengüeta, oriundo del norte y del oeste de India, hecho de madera y con un pabellón de metal. Como se cree que trae buena suerte y auspiciosidad, se utiliza ampliamente en el norte de la India para los matrimonios y las procesiones. 




Activa las cualidades de un Muladhara puro(Primer centro de energia). Fue creado mejorando el pungi (instrumento usado por los encantadores de serpientes). Hay dos leyendas comunes de su origen. En la primera, un Shah prohibió que tocaran las pungi en su corte debido a su sonido estridente. Un barbero, perteneciente a una familia de músicos, la mejoró y creó el shenai. Como fue tocado en la corte del Shah y para reconocer al ‘na’ o barbero, se le llamó shehnai.  Otra teoría es que el nombre deriva de la combinación de la palabra persa Shah, que significa rey, y nai, flauta, para dar el significado de “flauta del rey”. Ustad Bismillah Khan Sahib fue un maestro shehnai de la India. El término “Ustad” o “Pandit”, en relación a la música clásica de la India significa Maestro o Gurú. Fue el tercer músico clásico en recibir el más alto honor civil de la India. También tuvo la distinción de ser una de las pocas personas al que se le otorgaron los cuatro premios civiles.

MEDITACIÓN CON MÚSICA DE SITAR



El sitar es un instrumento de cuerda pulsada. Utiliza cuerdas simpáticas, junto con una cámara de resonancia de calabaza para producir un sonido muy exuberante. Este instrumento ha estado omnipresente en la música clásica indostaní desde la Edad Media y se utiliza en todo el subcontinente indio. Se cree que el sitar proviene de la familia de las vinas de la India y del setar persa. Todas las cuerdas se pulsan con una púa situada en el dedo índice, excepto las simpáticas, que eventualmente se tocan con el dedo meñique y producen la peculiar cascada de notas, tan característica de la música india.  





El sitar tiene entre dieciocho y veintiséis cuerdas de acero: cuatro para la melodía, tres que proporcionan el acompañamiento armónico y rítmico, y entre once y diecinueve cuerdas afinables que vibran por simpatía, y con su resonancia añaden cuerpo y textura al sonido. El sitar es algo más pequeño que la saraswati vina, el otro instrumento de cuerda importante de la India. Está fabricado con madera dura de teca. El mástil recto lleva un diapasón mucho más ancho que el de la guitarra y es hueco, permitiendo así sujetarlas a las diferentes clavijas en el interior del mismo y actuando al mismo tiempo como caja de resonancia. Además posee entre dieciséis y veinte trastes móviles de latón o plata, de curva suave, que son colocados por el instrumentista para temperar la escala producida por dichos trastes. Según la raga que se vaya a interpretar, el instrumentista afinará de distinto modo las cuerdas de simpatía. 


El extremo inferior del mástil posee una caja de resonancia de calabaza curada. Algunos sitares vienen con otra caja de resonancia más pequeña, también de calabaza, situada debajo del extremo superior del mástil. Un discípulo de Allauddin Khan, Pandit Ravi Shankar es, quizá, el instrumentista más conocido de la India en el mundo y es reconocido por su trabajo pionero en trasladar tanto el poder y el atractivo de la tradición de la música clásica india, así como a sus artistas, hacia Occidente. El recorrido musical de Shankar abarca seis décadas y tiene el récord Guinness a la mayor carrera internacional.


 MEDITACIÓN CON MÚSICA DE BANSURI



El bansuri, el instrumento del Vishuddhi, es una flauta travesera de la India hecha de una sola pieza de bambú, con seis o siete agujeros para los dedos. Es un antiguo instrumento musical asociado con vaqueros y la tradición pastoral; está íntimamente ligado a la historia de amor entre Krishna y Radha. En el norte de la India, el bansuri mide alrededor de catorce centímetros de largo y es utilizado tradicionalmente como un instrumento soprano, principalmente para el acompañamiento en composiciones ligeras, incluyendo música de cine.  


Pandit Hariprasad Chaurasia es famoso en todo el mundo por su experiencia en el bansuri. Es miembro de la escuela clásica que ha hecho un gran esfuerzo para llegar a los amantes de la música clásica y atraer a más gente. Como músico, Chaurasia simboliza una unidad rara de la tradición y la modernidad. Ha añadido muchas dimensiones a las expresiones de la flauta clásica del norte de la India gracias a su gran técnica.