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sábado, 6 de octubre de 2018

Baño de pies

El baño de pies es una técnica que se ha utilizado durante siglos por los seres humanos pues se ha demostrado que genera una sensación de bienestar y descanso. En Sahaja Yoga se propone esta técnica como mecanismo de limpieza del sistema sutil pues el agua y la sal tienen la propiedad de absorber la energía negativa que en muchas ocasiones puede perturbarnos de diferentes formas (cansancio, pensamientos y emociones negativas, etc) por lo cual es recomendable hacerlo en la noche antes de dormir y de esta forma lograr tener una mejor calidad de sueño. A continuación les compartimos una forma sencilla de realizar esta técnica:

1.      Busque un platón y úselo exclusivamente para el baño de pies. Un platón plástico servirá. Llénelo con agua tibia suficiente para cubrir los tobillos y añádale un puñado de sal. Coloque una jarra adicional de agua (sin sal) y una toalla junto a usted.
2.      Siéntese tranquilamente por unos minutos solo mirando la llama de una vela. Luego, cuando se empiece a sentir mejor, cierre los ojos y dirija la atención hacia su interior.
3.      Deje que sus pensamientos se desvanezcan. Si llegan pensamientos, no los siga. Encuentre el espacio entre los pensamientos y manténgase en el presente.
4.      Medite durante 10-15 minutos.
5.      Después de la meditación, lave sus pies con el agua limpia de la jarra y seque bien sus pies con una toalla. Vierta el agua del platón en el inodoro y lave el platón con agua limpia.


martes, 2 de octubre de 2018

Personaje del mes: Einstein


Albert Einstein nació en la ciudad bávara de Ulm el 14 de marzo de 1879. Fue el hijo primogénito de Hermann Einstein y de Pauline Koch, judíos ambos, cuyas familias procedían de Suabia. Al siguiente año se trasladaron a Munich, en donde el padre se estableció, junto con su hermano Jakob, como comerciante en las novedades electrotécnicas de la época.

El pequeño Albert fue un niño quieto y ensimismado, y tuvo un desarrollo intelectual lento. El propio Einstein atribuyó a esa lentitud el hecho de haber sido la única persona que elaborase una teoría como la de la relatividad: «un adulto normal no se inquieta por los problemas que plantean el espacio y el tiempo, pues considera que todo lo que hay que saber al respecto lo conoce ya desde su primera infancia. Yo, por el contrario, he tenido un desarrollo tan lento que no he empezado a plantearme preguntas sobre el espacio y el tiempo hasta que he sido mayor».

En 1894, las dificultades económicas hicieron que la familia (aumentada desde 1881 con el nacimiento de una hija, Maya) se trasladara a Milán; Einstein permaneció en Munich para terminar sus estudios secundarios, reuniéndose con sus padres al año siguiente. En el otoño de 1896 inició sus estudios superiores en la Eidgenossische Technische Hochschule de Zúrich, en donde fue alumno del matemático Hermann Minkowski, quien posteriormente generalizó el formalismo cuatridimensional introducido por las teorías de su antiguo alumno.



LA RELATIVIDAD

Durante 1905, publicó cinco trabajos en los Annalen der Physik: el primero de ellos le valió el grado de doctor por la Universidad de Zúrich, y los cuatro restantes acabarían por imponer un cambio radical en la imagen que la ciencia ofrece del universo. De estos cuatro, el primero proporcionaba una explicación teórica en términos estadísticos del movimiento browniano (así llamado en honor a su descubridor, Robert Brown), y el segundo daba una interpretación del efecto fotoeléctrico basada en la hipótesis de que la luz está integrada por cuantos individuales, más tarde denominados fotones. Los dos trabajos restantes sentaban las bases de la teoría restringida de la relatividad, estableciendo la equivalencia entre la energía E de una cierta cantidad de materia y su masa m en términos de la famosa ecuación E = mc², donde c es la velocidad de la luz, que se supone constante.
El esfuerzo de Einstein lo situó inmediatamente entre los más eminentes de los físicos europeos, pero el reconocimiento público del verdadero alcance de sus teorías tardó en llegar; el Premio Nobel de Física, que recibió en 1921, le fue concedido exclusivamente «por sus trabajos sobre el movimiento browniano y su interpretación del efecto fotoeléctrico». En 1909 inició su carrera de docente universitario en Zúrich, pasando luego a Praga y regresando de nuevo a Zúrich en 1912 para ser profesor del Politécnico, en donde había realizado sus estudios.
En 1914 pasó a Berlín como miembro de la Academia de Ciencias prusiana. El estallido de la Primera Guerra Mundial le forzó a separarse de su familia (por entonces de vacaciones en Suiza), que ya no volvió a reunirse con él. Contra el sentir generalizado de la comunidad académica berlinesa, Einstein se manifestó por entonces abiertamente antibelicista, influido en sus actitudes por las doctrinas pacifistas de Romain Rolland.

En el plano científico, su actividad se centró, entre 1914 y 1916, en el perfeccionamiento de la teoría general de la relatividad, basada en el postulado de que la gravedad no es una fuerza sino un campo creado por la presencia de una masa en el continuum espacio-tiempo. La confirmación de sus previsiones llegó en 1919, al fotografiarse el eclipse solar del 29 de mayo; The Times lo presentó como el nuevo Newton y su fama internacional creció, forzándole a multiplicar sus conferencias de divulgación por todo el mundo y popularizando su imagen de viajero de la tercera clase de ferrocarril, con un estuche de violín bajo el brazo.

HACIA UNA TEORÍA UNIFICADORA

Durante la siguiente década, Einstein concentró sus esfuerzos en hallar una relación matemática entre el electromagnetismo y la atracción gravitatoria, empeñado en avanzar hacia el que, para él, debía ser el objetivo último de la física: descubrir las leyes comunes que, supuestamente, habían de regir el comportamiento de todos los objetos del universo, desde las partículas subatómicas hasta los cuerpos estelares, y agruparlas en una única teoría "de campo unificado". Tal investigación, que ocupó el resto de su vida, resultó infructuosa y acabó por acarrearle el extrañamiento respecto del resto de la comunidad científica. A partir de 1933, con el acceso de Hitler al poder, su soledad se vio agravada por la necesidad de renunciar a la ciudadanía alemana y trasladarse a Estados Unidos; Einstein pasó los últimos veinticinco años de su vida en el Instituto de Estudios Superiores de Princeton (Nueva Jersey), ciudad en la que murió el 18 de abril de 1955.

Einstein dijo una vez que la política poseía un valor pasajero, mientras que una ecuación valía para toda la eternidad. En los últimos años de su vida, la amargura por no hallar la fórmula que revelase el secreto de la unidad del mundo hubo de acentuarse por la necesidad que sintió de intervenir dramáticamente en la esfera de lo político. En 1939, a instancias de los físicos Leo Szilard y Eugene Paul Wigner, y convencido de la posibilidad de que los alemanes estuvieran en condiciones de fabricar una bomba atómica, se dirigió al presidente Roosevelt instándole a emprender un programa de investigación sobre la energía atómica.

Después de que las explosiones de Hiroshima y Nagasaki pusieran fin a la Segunda Guerra Mundial, Einstein se unió a los científicos que buscaban la manera de impedir el uso futuro de la bomba y propuso la formación de un gobierno mundial a partir del embrión constituido por las Naciones Unidas. Pero sus propuestas en pro de que la humanidad evitara las amenazas de destrucción individual y colectiva, formuladas en nombre de una singular amalgama de ciencia, religión y socialismo, recibieron de los políticos un rechazo comparable a las críticas respetuosas que suscitaron entre los científicos sus sucesivas versiones de la idea de un campo unificado.

Albert Einstein sigue siendo una figura mítica de nuestro tiempo; más, incluso, de lo que llegó a serlo en vida, si se tiene en cuenta que aquella fotografía suya en que exhibe un insólito gesto de burla (sacando la lengua en una cómica e irreverente expresión) se ha visto elevada a la dignidad de icono doméstico después de ser convertida en un póster tan habitual como los de los ídolos de la canción y los astros de Hollywood. Sin embargo, no son su genio científico ni su talla humana los que mejor lo explican como mito, sino, quizás, el cúmulo de paradojas que encierra su propia biografía, acentuadas con la perspectiva histórica. Al Einstein campeón del pacifismo se le recuerda aún como al «padre de la bomba»; y todavía es corriente que se atribuya la demostración del principio de que «todo es relativo» precisamente a él, que luchó encarnizadamente contra la posibilidad de que conocer la realidad significara jugar con ella a la gallina ciega.

Tomado de www.biografiasyvidas.com

lunes, 3 de septiembre de 2018

Seminario Internacional: “Una Nueva Era, Sacrificio, Libertad, Ascenso”.

Extracto sobre la vida de Gandhi
...En este país(India) tuvimos la lucha por la libertad. Yo formé parte de ello. Mis padres también participaron. Éramos gente rica, yo diría que bastante rica, de todos los niveles. Os sorprenderá saber que mi padre quemó todos sus trajes, que habían sido confeccionados en Inglaterra. Mi madre quemó todos sus saris. Solían tejer sus propias ropas y eso es lo que vestían. Mi padre sacrificó todo, hasta el último penique, en la lucha por la libertad. No dejó nada para nosotros, ni un solo… Aunque por supuesto debo decir que, siendo nuestra familia rica, teníamos plata y oro y todo esto. Pero todo el dinero en metálico fue gastado. Y toda la plata y el oro nos lo quitaron los ingleses y nos lo devolvieron cuando se marcharon. Gracias a eso nos quedó algo de plata y oro en la familia.
Todas nuestras posesiones materiales fueron robadas. Vivíamos en casas muy bonitas y tuvimos que mudarnos a chozas. Nos sacrificamos al máximo. Y nos sentíamos muy felices con ello, muy orgullosos. Solo teníamos dos mudas; lavábamos nuestras ropas, vivíamos como gente muy pobre durmiendo sobre esterillas como estas. Recuerdo que nunca usé almohada. Durante décadas no usé sandalias. Solo tuve un jersey de buena calidad y hasta que pasé a la universidad de medicina, siempre tuve ese jersey conmigo. Solo tuve un abrigo durante toda mi educación. Cuando fui a Lahore -que es un lugar muy frío, a veces puede ser igual que Londres- estaba gastado y roto. Pero nunca nos quejamos ni nos enfadamos, nunca dije: “Nuestro padre debería haber cuidado mejor de nosotros. ¿Por qué ha sacrificado todo por la nación?” ¡Nunca, nunca, nunca! E incluso hoy día, cuando nos ven en cualquier parte, todos saben que somos los hijos de un gran hombre. Tienen un tremendo respeto por nosotros.
Esta cualidad fue creada por Mahatma Gandhi. Él cambió a todo el mundo a una nueva personalidad capaz de tremendos sacrificios. No podéis imaginaros cómo vivía la gente. Todo el dinero que teníamos, todo lo que teníamos, todas las comodidades, los medios de transporte, las casas, todo fue entregado. No solo por mi padre, sino por muchos otros también. De otro modo no podríamos haber conseguido la liberación. Para conseguir nuestra liberación este país sacrificó mucho.
Y después de aquello, nosotros estamos aquí para conseguir nuestra liberación, para conseguir la liberación de nuestro Espíritu. Para liberar a nuestro Espíritu de la avaricia, de la lujuria, de nuestro mal humor, de nuestros condicionamientos, de nuestro terrible ego y de la esclavitud del cuerpo a las comodidades. Debo decir que Gandhiji tenía un encanto especial. No sé cómo pudo conseguirlo. Era como el toque de Midas, a todo aquel que tocaba lo transformaba. Y era un hombre muy estricto, aunque muy amable conmigo y con los niños. Pero era extremadamente estricto, no toleraba ninguna tontería en absoluto.
Si estudiáis a través de la historia el modo en que esta gente se educó, no solo para la liberación o para la independencia, sino con anterioridad a eso, también para la vida espiritual, en todas partes hay un punto en común que es el sacrificio. Y la conciencia de que se está haciendo algo importante, de que se es parte de la totalidad, de algo muy grande, de un gran trabajo, de una causa muy noble. Y también había otro punto en común entre todos ellos y es que, esta noble causa, la realización de esta causa noble les hacía sacrificarse de un modo muy sahaja. A veces, incluso más que los sahaja yoguis, que han conseguido tanto en Sahaja Yoga. Han conseguido su gozo y su Espíritu. Y yo lo he visto con mis propios ojos. Gente en este país a los que podríais llamar legendarios, pero yo los he visto. Miles de personas fueron asesinadas y masacradas. Muchos niños murieron. Nadie lloró, nadie derramó lágrimas. El mero hecho de sentir que uno pertenece a una causa tan noble os da el gozo y el sentimiento de implicación.
Además vi en Mahatma Gandhi y en otras personas, en su comportamiento, que no permitían entrar a cualquiera. A cualquier persona que hiciera incluso una pequeña falta, ya fuese el hijo de un rey o la hija de cualquiera. Con cualquier pequeña cosa que estropearan, eran expulsados. Yo estuve en el ashram de Gandhi, de modo que sé cómo es. Por eso sé cómo vivir una vida rigurosa. Es un entrenamiento. Todos los niños de más de doce años tenían que limpiar el ashram todas las mañanas, que creo que medía alrededor de cincuenta acres. Tenían que limpiar sus letrinas y las letrinas de los invitados. Yo misma las limpiaba. Y solo se les permitían dos prendas de vestir. Y no se podía guardar nada, ni siquiera se podía ver ni un papel ni una pizca de basura por ninguna parte. Todo estaba muy limpio, pulcro. Y las chozas en las que vivían estaban muy limpias y organizadas. Estaban hechas con boñigas de vaca. Todas ellas. Todo el mundo tenía que bañarse a las cuatro de la mañana con agua fría; ya fuese Jawaharlal Nehru o Abul Kalm Azad, mi padre, cualquier persona de cualquier edad o los niños. Y a las cinco de la mañana Mahatma Gandhi daba su charla.
SHRI MATAJI, 1985

sábado, 1 de septiembre de 2018

Personaje del mes: Gandhi




Mohandas Karamchand Gandhi nació el 2 de octubre de 1869 en Porbandar, India. Gandhi ayudó a la liberación del pueblo indio del gobierno colonial inglés a través de la resistencia pacífica y es honrado por su gente como el Padre del la Nación India.

Los indios le llamaron Mahatma”, que significa Alma Grande. A la edad de 13 años se casó con Kasturba, una niña de su misma edad. El matrimonio fue arreglado por sus padres.

Los Gandhi tuvieron cuatro hijos. Gandhi estudió leyes en Londres y volvió a India en 1891 para ejercer su profesión. En 1893 aceptó un contrato de un año para trabajar como abogado en Sudáfrica que, en esta época, estaba también bajo la dominación británica.

Desarrollo de la no-violencia

Cuando intentó reclamar sus derechos como ciudadano inglés fue avasallado y pronto vio que todos los indios sufrían idéntico tratamiento. Gandhi se quedó en Sudáfrica 21 años luchando por los derechos del pueblo indio.

Desarrolló un método de acción social directa basado en los principios de la valentía, la no-violencia y la
verdad llamados Satyagraha. Satyagraha promovía la no-violencia y la desobediencia civil como los métodos más apropiados para alcanzar objetivos políticos y sociales.

Es lo opuesto al “ojo por ojo” que, a la larga, “deja ciego a todo el mundo.” “La no-violencia no es una vestimenta que uno se pone y quita a su voluntad. Su sede se encuentra en el corazón y debe ser una parte inseparable de nuestro Ser.

En cuanto animal, el hombre es violento, pero en cuanto Espíritu, es no-violento. Apenas empieza a despertar a las exigencias de ese Espíritu, que habita en él, le resulta imposible continuar siendo violento.”

Sobre la desobediencia civil dijo:”La desobediencia tiene que ser sincera, respetuosa, mesurada y carente de cualquier recelo”.


En 1915 Gandhi retornó a India. En 15 años se convirtió en el líder del movimiento nacionalista indio.
Utilizando los postulados de la Satyagraha dirigió la campaña por la independencia de India (de la dominación inglesa).”Estoy dispuesto a sacrificar todo por mi país, excepto dos cosas y solamente estas dos: la Verdad y la No-violencia.

El ayuno como método para lograr la paz

Gandhi fue arrestado muchas veces por los británicos debido a sus actividades en Sudáfrica y la India. Creía que era honorable ir a la cárcel por una causa justa. En conjunto pasó siete años en prisión debido a sus actividades políticas. Más de una vez, Gandhi recurrió al ayuno para impresionar a la gente sobre la necesidad de ser No-violento.

India alcanzó la independencia en 1947 y se dividió en dos países: India y Pakistán; esta división fue la causa del comienzo de los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes.

Gandhi había abogado por una India unida donde hindúes y musulmanes pudieran vivir en paz. El 13 de enero de 1948, a la edad de 78 años, comenzó un ayuno con el propósito de detener el derramamiento de sangre.

Tras 5 días, los líderes de ambas facciones se comprometieron a detener la lucha y Gandhi abandonó el ayuno. Doce días más tarde fue asesinado por un fanático hindú que se oponía a su programa de tolerancia hacia todos los credos y religiones.

”Creo en el mensaje de Verdad que nos traen los fundadores de todas las religiones del mundo... creo en la unidad absoluta de Dios y, por consiguiente, también en la de la humanidad. No importa que tengamos muchos cuerpos. Sólo tenemos un alma.”
El ejemplo de Gandhi inspiró al reverendo Martin Luther King durante los años 60, en EE.UU., para la resistencia pasiva por los derechos civiles de los ciudadanos negros. También fue asesinado.

El desarrollo espiritual en el hombre

Gandhi se definió a sí mismo como un hombre religioso, un hombre de oración. Para él, el silencio era una necesidad física y espiritual: Abstenerse del alimento es necesario para mantener saludable el cuerpo, sin embargo no es posible abstenerse de la oración.”

El desarrollo espiritual de una persona pasa por buscar la Verdad: “Verdad en los pensamientos, Verdad en la palabra y Verdad en cada acción”. “Proclamo ser un apasionado buscador de la Verdad, que no es más que otro nombre para Dios. En el transcurso de esa búsqueda vino hacia mí el descubrimiento de la No-violencia. Su expansión es mi misión en la vida.”

Gandhi era consciente de que incluso el trabajo de una persona por su evolución espiritual es importante para toda la humanidad: “Si solo un hombre avanza un paso en la existencia espiritual, toda la humanidad se beneficia de ello”.

Siempre intentó que su vida reflejara sus principios espirituales: “La propagación de la Verdad y la No violencia pueden realizarse mejor viviendo realmente tales principios que divulgándolos a través de libros”.

Visión transformadora

Mantuvo una visión transformadora de la realidad individual y social. Para él no había diferencia entre religión y política: ”Quienes afirman que la religión no tiene nada que ver con la política, no conocen el significado de la religión”.

No podía concebir las desigualdades: “Debiéramos avergonzarnos de descansar o de disponer de una comida completa mientras haya un hombre o una mujer, físicamente apto, sin trabajo o sin alimento”.

Para hacer factible la convivencia, proclamó: “La regla de oro para la convivencia es la tolerancia mutua, ya que nunca pensaremos todos de la misma manera y siempre veremos la verdad fragmentariamente y desde distintas perspectivas”.

Creía que la verdadera democracia sólo podía ser el resultado de la No-violencia. Para Gandhi el modo de comportarse de la gente vale más que lo que consiguen.

Sobre las mujeres dijo: “Hombre y mujer son fundamentalmente uno. Ambos viven la misma vida y tienen idénticos sentimientos. En ambos el Espíritu es el mismo.”

Humildad y disciplina

Posiblemente la característica más destacable de su carácter fue su voluntad indomable; para él, la disciplina y las restricciones auto-impuestas, es lo que diferencia a los seres humanos de los animales.
Nunca quiso que se estableciera una secta o grupo de seguidores suyos: “No existe el gandhismo”.
Fue una persona muy humilde: “Lo que hago puede ser realizado por todos porque no soy sino un mortal común, sujeto a las mismas tentaciones y propenso a las mismas debilidades”.

Estas últimas palabras resumen la personalidad de Gandhi:
No quiero renacer. Si ello debiera suceder, me gustaría encontrarme entre los agobiados intocables hindúes para compartir sus preocupaciones, sus sufrimientos y las afrentas que les asestan. De ese modo, tal vez se me ofreciese la ocasión de liberarlos y liberarme de esa miserable condición”.


viernes, 3 de agosto de 2018

Personaje del mes: Rumi

Nuestro personaje del mes es Yalal ad-Din Muhammad Rumí, un poeta musulmán que se destaco por sus obras relacionadas con el amor. Dedico parte de su vida a ayudar a los pobres y difundir la practica de la meditación. En 1258 reunió en seis volúmenes su obra más importante, "Masnavi", considerada por muchos sufíes como en segundo lugar en importancia tras el Corán, donde entreteje fábulas, escenas de la vida cotidiana, revelaciones Coránicas y exégesis y temas metafísicos.

Los poemas de Rumi se pueden oír hoy en las iglesias, sinagogas, monasterios de Zen, así como en los escenarios del arte y de la música en Nueva York. Según el profesor Majid M. Naini, la vida y la transformación de Rumi proporcionan el testimonio y la prueba verdadera de que las gentes de todas las religiones y procedencias puede vivir juntas en paz y armonía. Las visiones, las palabras, y la vida de Rumi enseñan cómo alcanzar la paz y felicidad interna, para poder, finalmente, parar la corriente continua de la hostilidad y el odio y alcanzar la paz y armonía globales verdaderas.


Fuente: Wikipedia